Problemática del agua
El volumen de agua que se gasta en los hogares crece
año con año, por lo tanto, algunas medidas que se pueden emprender
para disminuir la cantidad son, por ejemplo, la instalación
de dispositivos economizadores o un cambio de hábitos. Las fugas
de agua, en los suministros de las casas-hogar, normalmente son
causadas por deterioros de la misma red de tuberías, lugares donde
se da muy poco o nulo mantenimiento, y donde la tubería es susceptible
a fracturas que pueden iniciar un gran desperdicio. El problema
principal no es el tamaño de la fuga en sí, sino el tiempo que
el usuario de la toma tarda en detectar esta fuga. En la figura
2 se ilustran los tipos de fugas más frecuentes que suceden dentro
de una casa-hogar y la cantidad de litros desperdiciados al día
y en un mes.

Figura 2. Medición en litros de fugas comunes
El uso que se hace del agua va en aumento en relación con la cantidad de agua disponible. Los seis mil millones de habitantes del planeta ya se han adueñado del 54 por ciento del agua dulce disponible en ríos, lagos y mantos acuíferos subterráneos. En el 2025, el hombre consumirá el 70 por ciento del agua disponible. Esta estimación se ha realizado considerando únicamente el crecimiento demográfico. Sin embargo, si el consumo de recursos hídricos per cápita sigue creciendo al ritmo actual, dentro de 25 años el hombre podría llegar a utilizar más del 90 por ciento del agua dulce disponible, dejando sólo un 10 por ciento para el resto de especies que habitan el planeta. Como menciona la por la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) (2007), el crecimiento de la población y de la actividad económica ocasionarán que, en sólo dos décadas, la disponibilidad del agua en México alcance niveles graves de escasez, advierte la edición 2007 del documento “Estadísticas del Agua en México” producido por la CONAGUA.
En la radiografía nacional plasmada en el informe se hace patente cómo el desperdicio de agua y la mala administración del recurso confirman el pronóstico señalado en el documento de la CONAGUA. Actualmente, a cada mexicano le “corresponden” 4,416 metros cúbicos de agua potable al año. Se prevé que para el año 2030, esta cantidad disminuirá a 3,841 metros cúbicos por habitante. Estados como Coahuila y Durango estarán muy por debajo de la media nacional, con una disponibilidad de 1,838 metros cúbicos por habitante. En algunas regiones, la disponibilidad bajará más, situándose en mil metros cúbicos por habitante, cifra considerada como condición grave de escasez.
Por lo anterior, es importante el desarrollo de nuevos programas y tecnologías para ayudar en la conservación del agua. En este artículo se describe una interfaz constituida por componentes electrónicos y de software en conjunto con la tecnología GSM (Global System for Mobile Communications) para permitir a los usuarios detectar fugas de agua oportunamente.
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