Detectando fugas de agua
La información procedente de cada uno de los módulos, es esencial para lograr el objetivo primordial del sistema, la detección de fugas. La información obtenida por los sensores es enviada, a través de los módulos, el módulo maestro la recibe y posteriormente la recopila y la envía al servidor central, quien es el encargado de procesar los datos provenientes de los módulos.
Para que el sistema pueda detectar óptimamente las
fugas, es necesaria la recopilación de datos antes de iniciar el
servicio, ya que el sistema necesita saber cuál es la cantidad
habitual de consumo de agua en la casa-hogar y los horarios de
consumo, por lo que es necesario tener estos datos ya
registrados. Esto se logra iniciando el sistema en modo aprendizaje,
en el cual se activan las funciones más elementales del sistema,
como detección por desbordamiento y aviso de falta de agua; pero
los datos de flujo de almacenamiento y uso de agua son guardados
en la base de datos del sistema.
Cuando AIDA cuenta con todos estos parámetros, se
comparan los resultados obtenidos, desde la cantidad de agua que
corre por el suministro, hasta la forma en la que se almacena el
agua en los depósitos, el servidor coteja los horarios para no
emitir falsas alarmas. Un ejemplo, podría ser, una ruptura en el
tubo que abastece de agua a un tinaco; esto provoca que el tinaco
alcance su máxima capacidad más lentamente, o definitivamente no
la alcance, en este caso el módulo medidor de flujo de agua determinará,
si el flujo de agua es el óptimo para llenar el tinaco o que está
entrando menos agua de la que debería entrar, es en este punto
donde AIDA emite una alerta, para poder resolver este problema.
Otro posible caso, es cuando existe una ruptura
en el tinaco, por ende hay un desgate de agua, ya sea una pequeña
o grande, el módulo de información de cantidad de agua disponible
sensará ese desgaste, y lo comparará con el gasto de agua común,
es aquí donde el sistema determina que se pudo haber suscitado
una fuga de agua. De los dos casos anteriores, en ninguno es necesario
la recolección de datos, ya que hasta estos puntos, el agua no
ha pasado a ser usada por los usuarios, pero en el caso de una
llave abierta, una mala instalación dentro de la casa-hogar, o
una rotura en una llave, el sistema tiene que decidir si se trata
de un desgaste normal, o una fuga. Para ello se utilizan los datos
obtenidos por el módulo medidor de flujo de agua, el sistema consulta
el flujo normal de agua, que abastece a la casa habitación, en
caso de que el tubo de abastecimiento tenga un ruptura, existirá
un flujo de agua, ya sea ruptura pequeña o grande, el sistema comparará
ese flujo, con el flujo optimo que abastece a la casa habitación,
en el caso de que el fluido este por de bajo o por encima del flujo
optimo, el sistema detectará, otra fuga de agua.
Además la interfaz de AIDA permitirá una interacción
con el usuario, mediante el envío de mensajes de texto cortos vía
SMS, a través de una red GSM, lo cual posibilitará que el usuario
sea alertado de la posibilidad de una fuga; debido a la detección
del caudal en las tuberías. Así, el usuario podrá decidir entre
cerrar la tubería o alguna otra acción. Además estará
siempre alertado de la cantidad de agua almacenada en el tinaco
en cualquier momento y en cualquier lugar.
El primer paso es la calibración de un conjunto
de circuitos que encargarán de leer el estado del sensor de presión
ubicado en el tinaco. El circuito se encarga de comparar los datos
de entrada y graficar el resultado en una barra de 10 focos LED,
como se puede apreciar en la figura 8.

Figura 8. Circuito medidor de agua
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