Estructura de red

En una estructura de red puedes “saltar” de un lado a otro sin un orden establecido o al menos sin una “lógica” explícita; ejemplos de esta estructura pueden ser los juegos de aventura o incluso la misma Internet. Este tipo de estructura es muy compleja en el sentido que parece no tener fin, es decir, puedo elegir un camino y de repente se presenta otra opción que me llama la atención y cambio la ruta y encuentro muchas opciones más acerca de la nueva opción y así sucesivamente, un ejemplo es Internet.

Aquí, cabe mencionar lo que Carlson y Molina (1999:4) señalan:

“La navegación no consiste tan sólo en un conjunto de enlaces: es una manera de pensar y estructurar un espacio, de forma que la información, las ilustraciones u otros documentos estén siempre al alcance y no enterrados en lugares apartados o de difícil acceso”.