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Un poeta universal o la universalidad de Paz (sigue...) El tiempo de Octavio Paz es el presente, un presente
perpetuo, clave de su obra. Su discurso en Estocolmo se titulaba La
búsqueda del presente35.
Esta inquietud ha sido una constante a lo largo de todos sus escritos
que no ha sufrido variaciones esenciales como ha ocurrido con otros
temas. “El tiempo es una nota constante en todo lo que yo he escrito.
Y es que finalmente somos hijos del tiempo, esclavos del tiempo y
rebeldes del tiempo”. Es marcada la insistencia en que el remedio
entre el pasado que se aleja y el futuro que nunca llega, está en
el presente; en él hay que fundar una nueva política. En definitiva,
la reforma de nuestra civilización deberá comenzar con una seria reflexión
sobre el tiempo. Y al reflexionar sobre el ahora, no renunciamos al
futuro ni olvidamos el pasado, sino que el presente es el encuentro
de los tres tiempos36.
Gadamer afirma, en este sentido, que toda vivencia implica horizontes
anteriores y posteriores y se funde, en última instancia, con las
vivencias presentes de antes y después, en la unidad de la corriente
vivencial37. |
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